miércoles, 4 de abril de 2012

Interesante reflexión sobre captación de terroristas...

Así ayuda EEUU a perpetuar el terrorismo en África
FUENTE: lainformacion.com/ Jordan Paul, Washington (EEUU) | GlobalPost
La ayuda financiera de EEUU y la comunidad internacional contribuye a perpetuar los campos de refugiados como focos de reclutamiento de organizaciones terroristas, según ha desvelado un informe del Centro Internacional de Estudios en Terrorismo.
No debemos perder de vista el preocupante alcance que está logrando Al Qaeda en el norte de África y el Sahel.

El golpe de Estado en
Mali es otro recordatorio sobre la volatilidad en la región.

Según un reciente estudio del Centro Internacional de Estudios en Terrorismo (ICTS por sus siglas en inglés), puede que
Bin Laden haya muerto, pero sus franquicias de Al Qaeda están más que vivas.

Una de las más preocupantes es Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), que tiene vínculos con los cárteles de las drogas en
América Latina, con las milicias extremistas en Nigeria y Somalia, y con mercenarios del separatista Frente Polisario, con base en los campos de refugiados cerca de Tinduf, en el suroeste de Argelia y cuyos miembros lucharon a favor de Gadafi en Libia.

Informes de inteligencia confirman además que AQMI puede que tenga ya acceso al flujo de armas libias que están en venta por todo el Sahel, un cinturón de tierras semiáridas que se extiende a lo largo del centro del norte de África, desde el Atlántico hasta el mar Rojo.

El informe sostiene que AQMI intenta extender un “arco de inestabilidad” a lo largo de África apara explotar parte de la turbulencia de la Primavera Árabe y desestabilizar la región.

El informe del ICTS hace una simple y seria recomendación: EEUU y la comunidad internacional deben dejar de aportar ayuda no humanitaria a los perpetuados campamentos de refugiados gestionados por el Polisario en Argelia y destinarla a soluciones duraderas para la prolongada situación de los refugiados.

El estudio señala que los campamentos son una fuente clave de inestabilidad en la región, y sostienen que son “un terreno de reclutamiento de terroristas, traficantes y otras empresas criminales”.

Los campamentos gestionados por el Polisario acogen a decenas de miles de refugiados, obligados a vivir en las duras condiciones de desierto por los líderes del Polisario que lucharon para arrebatarle el control del Sáhara Occidental a Marruecos en la década de 1970.

Es una de las situaciones con refugiados más duradera en África. Dependen de la ayuda internacional y, según informes de las ONG, el Frente Polisario les impide desplazarse con libertad.

Hay pruebas evidentes de que los campamentos están siendo utilizados para reclutar a gente por parte de las fuerzas desestabilizadoras.

Fuentes de comunicación fiables hablan de miembros del Polisario implicados en tráfico de armas y drogas, de incursiones armadas en Mali, de su lucha como mercenarios para Gadafi en Libia, o de secuestros para AQMI en el Sahel.

Esta conexión con AQMI cobró relevancia en octubre, cuando individuos vinculados a la organización secuestraron a tres cooperantes occidentales en un campamento del Polisario, supuestamente con la ayuda de miembros del frente que les facilitaron armas e información sobre las víctimas.

Un nuevo documento difundido por Carnegie Endowment menciona estos hechos como la confirmación de una “perturbadora realidad”: un creciente número de jóvenes desencantados y combatientes de los campamentos del Polisario son ahora un objetivo atractivo para ser reclutados por AQMI, y son parte clave de una “vasta red” de traficantes de droga en la región.

El informe de Carnegie indica que “las deterioradas condiciones sociales y políticas en los campamentos de Tinduf, la provincia más occidental de Argelia, son un polvorín preparado para estallar”, y que los vínculos entre elementos del Polisario y AQMI suponen “una gran amenaza para la seguridad del Magreb y del Sahel”.

En una sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU el mes pasado se escucharon testimonios de expertos que afirmaron que los cárteles de las drogas y los contrabandistas mueven ahora casi 1.000 millones de dólares en cocaína al año desde América Latina hasta el Sahel africano.

Confirmaron que los traficantes están formando alianzas con AQMI y otros militantes para el comercio de drogas y armas en una región inundada de las sofisticadas armas libias.

El secretario general
Ban Ki-moon advirtió a los líderes de que “la inacción podría ser catastrófica”.

Las agencias internacionales han dedicado más de 1.000 millones de dólares en ayuda a los campamentos del Polisario desde 1990, lo que ha perpetuado, quizás inadvertidamente, sus inhóspitas condiciones. Y la inmensa mayoría de esta ayuda proviene de los EEUU.

Y gran parte de la ayuda supuestamente fue desviada para beneficiar a algunos líderes del Polisario. AQMI y otros explotan ahora los campamentos para reclutar a gente.

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